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Aumenta la densidad de bastidores en los centros de datos empresariales

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Una reciente investigación revela que el consumo energético de cada rack en los centros de datos está aumentando para los usuarios empresariales, lo que muestra el progreso de una tendencia que lleva tiempo en marcha. Se trata de un replanteamiento de la propia industria, que opta cada vez más por construir instalaciones más reducidas y con mayor densidad de rack, en las que pueden aprovechar mejor los recursos de energía y enfriamiento, entre otros.

Esta información proviene del último informe State of the Data Center, elaborado por la asociación AFCOM, que representa a la industria de centros de datos, donde se muestra que está aumentando la densidad de los racks en los centros de datos destinados al uso empresarial. Sus cifras indican que la densidad promedio de rack ha aumentado en casi 1 kilovatio con respecto a 2019. El salto ha sido considerable, teniendo en cuenta que en 2018 la cifra promedio era de 7,2 kW, y en el último año ha saltado directamente de 7,3 kW a 8,2 kW, un crecimiento del 26% en solo 3 años que se ha acelerado rápidamente en los últimos 12 meses.

Como comentó Bill Kleyman, autor del informe de AFCOM y vicepresidente ejecutivo de soluciones digitales en Switch, “construir en grande no siempre significa necesariamente construir de manera inteligente. La densidad puede marcar la diferencia porque puedes proveer a más usuarios de una manera mucho más densa e inteligente”. En su opinión, no es sorprendente que la densidad siga creciendo, ya que es algo que llevan viendo en los últimos años. Según Kleyman, “es una señal reveladora de que las personas están poniendo más equipo en cada estante. Están utilizando el espacio sabiamente y haciendo que sus bastidores trabajen para ellos”.

Por otro lado, el informe de AFCOM muestra que el crecimiento en el uso de la inteligencia artificial tiene un papel clave en esta tendencia hacia una mayor densidad, ya que las aplicaciones de IA requieren un hardware más potente, lo que resulta en un mayor consumo de energía por parte de los servidores y las plataformas de almacenamiento. 

Como indican los expertos de la firma 451 Research en uno de sus últimos estudios, “La IA requiere grandes cantidades de datos y procesadores, a menudo estrechamente acoplados, mientras que el modelo requiere un único conjunto de memoria compartida. Este equipo generalmente necesita más potencia que los servidores genéricos. De hecho, 1kW por unidad de rack (y puede haber más de 30 unidades en un rack) es la tendencia actual para los servidores HPC / AI, lo que lleva al uso de energía de 20-40kW por rack o más, y por lo tanto requiere otros sistemas de enfriamiento a escala”.

El informe de AFCOM, aporta nueva información, ya que sus investigaciones revelan que los bastidores de alta densidad empleados en la computación de alto rendimiento ya no se circunscriben a los centros de datos hiperescala, sino que muchas otras organizaciones e instituciones académicas y agencias gubernamentales están apostando por la supercomputación para adoptar o ampliar capacidades de inteligencia artificial, aprendizaje automático y profundo, analítica avanzada y otras aplicaciones que exigen la máxima capacidad de cálculo posible.

Como dijo Kleyman, “definitivamente parece que los pies cuadrados del centro de datos tradicional ahora se centran en la densidad y la eficiencia, en lugar del espacio y el tamaño. La construcción excesiva y la suscripción excesiva han provocado que algunos líderes de la industria reconsideren la forma en que implementan la infraestructura crítica”. Aunque esto se enfrenta al reto de la infraestructura heredada, que no puede ser sustituida sin más, por lo que los centros de datos deben avanzar paso a paso para incrementar la densidad de forma asumible, sin incurrir en grandes riesgos económicos.