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Nuevos centros de datos europeos se suman a la energía renovable

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energia, molino de viento, industria

Contratar energías verdes para el suministro de los centros de datos se está convirtiendo en una tendencia en Europa, y no sólo por parte de los grandes operadores hiperescala, como Facebook o Google. Recientemente, la compañía Iron Mountain ha alcanzado el estatus de 100% renovable en todos sus centros de datos en Europa, sumándose a las empresas que apuestan por la ecología para sus instalaciones TI.

La compañía americana Iron Mountain, dedicada al almacenamiento, la copia de seguridad, la administración y la gestión de datos empresariales, tiene una importante presencia en Europa, con centros de datos repartidos por diversas regiones de la Unión. A principios de este año se sumó a la iniciativa RE100, que marca el objetivo de adoptar modelos de consumo energético 100% renovables antes de 2050, en todas las operaciones globales. Esta meta resulta ambiciosa cuando se trata de empresas que cuentan con grandes centros de datos, que son instalaciones con un gran consumo eléctrico, y en el caso de Iron Mountain se planteaba como un reto especialmente difícil, ya que en el último año ha adquirido varias empresas del sector datacenter, ampliando su red de instalaciones en todo el mundo. Y, concretamente en Europa, a principios de 2018 adquirió dos nuevos DC en Slough y Amsterdam. El primero generaba un consumo energético equivalente al de todas sus instalaciones en Reino Unido, y el segundo logró duplicar la huella energética que tenía en Europa hasta entonces. Además, esta empresa reconoció que, tradicionalmente, la electricidad que alimentaban sus centros de datos provenía de centrales de combustibles fósiles como el carbón y el gas, que han sido una de sus principales fuentes de generación de gases de efecto invernadero (GEI). Ya en 2016 sus representantes admitieron que el consumo energético de sus instalaciones generaba casi la mitad de los GEI de la empresa.

En este contexto, a Iron Mountain se le presentaba una complicada hoja de ruta para alcanzar este grado de sostenibilidad medioambiental, pero esta semana la compañía ha anunciado que todos sus centros de datos ubicados en Europa han alcanzado la categoría de 100% renovables. Actualmente tiene diferentes instalaciones en Bélgica, Irlanda, Países Bajos y Reino Unido, y ha logrado negociar contratos de suministro eléctrico para toda esta infraestructura que proviene exclusivamente de fuentes renovables. A este respecto, el Vicepresidente Senior y Gerente General del Reino Unido e Irlanda de Iron Mountain, Steve Kowalkoski, dijo: “Con el crecimiento de nuestra huella en el Reino Unido y el Benelux, sabíamos que habría un aumento en nuestro consumo de electricidad que afectaría significativamente nuestro impacto ambiental. Al mismo tiempo, somos conscientes de que tenemos la obligación de operar responsablemente en los entornos donde vivimos y trabajamos, a pesar del crecimiento en nuestro negocio. Al observar nuestras operaciones, incluidas las recientes adquisiciones de centros de datos, vieron una oportunidad y resolvieron este desafío ambiental de una manera que es buena para nuestro negocio y nuestros clientes, a la vez que nos aseguramos de que estamos preparados para el crecimiento futuro del negocio y la huella”.

Este éxito en la estrategia en Europa supone un paso adelante en la transformación del modelo de consumo energético de la compañía, que servirá de ejemplo a seguir para lograr los objetivos de la iniciativa RE100. El año pasado lograron que el 30% de sus operaciones globales estuviesen alimentadas por energía solar y eólica, y los representantes de la compañía confían en que el porcentaje continúe subiendo. Sobre esto, el Vicepresidente de Estrategia Ambiental y de Gobernanza Ambiental de Iron Mountain, Kevin Hagen, dijo: “Como organización global, reconocemos que la dependencia continua de los combustibles fósiles para la generación y el uso de electricidad tiene un efecto negativo en nuestra huella de carbono en todo el mundo. También reconocemos que al reducir o eliminar nuestra dependencia de ese tipo de energía podemos manejar mejor nuestro negocio, con costos de energía más predecibles. Nuestro compromiso global con la responsabilidad social y ambiental nos alienta y nos permite buscar formas de generar un impacto positivo para nuestras comunidades, el medio ambiente y nuestros resultados. Esperamos expandir nuestro compromiso RE100 a otros países y regiones, trabajando con otros para ayudar a crear una red más ecológica, más equitativa y rentable para todos”.

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