Rusia quiere que las empresas que operan en el país tengan un centro de datos local

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Uno de los representantes de la cámara baja de Rusia ha sugerido que las empresas que operan en el país sin un tener centro de datos dentro de sus fronteras deberían pagar un impuesto adicional sobre los ingresos. Con ello quiere presionarlas para que respeten la ley aprobada en 2015, ya que no están logrando que las compañías tecnológicas extranjeras se ajusten a la normativa, a pesar de haber aumentado las sanciones.

La soberanía de datos es una preocupación importante para el gobierno ruso, y ya en el año 2015 promulgó una ley que obligaba a las empresas que operaban en el país a construir un centro de datos dentro de sus fronteras, de forma que los datos de los negocios y los clientes se tuviesen que almacenar, proteger y tratar bajo las condiciones regulatorias rusas. Pero desde entonces no se ha logrado cumplir la promesa de esta ley, y las autoridades quieren acabar con el problema.

En 2019 introdujeron modificaciones para incrementar las sanciones a las empresas que no cumpliesen con la ley, pero el gobierno está convencido de que el volumen de datos que salen de Rusia hacia otras regiones está aumentando, en vez de permanecer bajo el control gubernamental y legislativo del país. Según un artículo publicado en el medio ruso Prime, así lo considera el jefe del Comité de Política de Información de la Cámara Baja de Rusia, Alexander Khinshtein, quien ha sugerido que estas empresas deberían pagar un impuesto adicional del 1,2% de los ingresos anuales.

Según este artículo, en una reunión del partido Rusia Unida con el Gobierno, Khinshtein sugirió que se aplicase esta tasa a: “las empresas de TI que no han podido instalar los centros de procesamiento de datos en el territorio de la Federación de Rusia como lo establece la ley”. Para dar fuerza a su argumento, explicó que “el volumen de tráfico que fluye hacia empresas extranjeras sin centros de procesamiento de datos aumenta en Rusia. Estos gastos corren a cargo de nuestros operadores de conexión, el mismo Rostelecom. No construyen centros de procesamiento de datos, ahorran gastos”.

Además, opina que el programa para acabar con la brecha digital cuenta con una financiación insuficiente, y propone utilizar este impuesto para potenciarlo y acelerar la adquisición de conocimientos digitales en el país. Todavía no está claro si el gobierno atenderá esta proposición, pero cabe esperar que consideren una estrategia, al menos similar, si se tiene en cuenta la política proteccionista que ha desplegado el gobierno en cuanto a las propias redes de Internet, que considera dominadas por empresas extranjeras con intereses que no están alineados con Rusia.