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La importancia de diseñar bien un centro de datos EDGE

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Centro de datos

Los centros de datos EDGE son la solución para gestionar convenientemente los servicios críticos periféricos de muchas empresas y evitar congestiones en la infraestructura TI central. Pero, para que desempeñen su función adecuadamente, es importante diseñarlos y construirlos cumpliendo con la configuración adecuada de hardware, seguridad, energía y administración de sistemas.

A medida que las empresas expanden su infraestructura tecnológica para dar nuevos servicios se impone una correcta planificación de los recursos. En un principio, la nube parecía la solución perfecta para la migración de las aplicaciones, pero cuando se llega al caso de trasladar los servicios críticos a una nube pública surgen problemas por la latencia y la disponibilidad. Esto ha llevado a buscar nuevas soluciones, como la que proporciona el concepto denominado EDGE Computing, que se basa en crear instalaciones descentralizadas, que se ubican cerca de la fuente de datos a la que se van a dedicar, y que pueden gestionar por sí solas esa información, clasificándola y preprocesándola, lo que agiliza estos servicios “periféricos”. Este modelo se empieza a considerar el más adecuado para las industrias que emplean tecnología autónoma, como dispositivos conectados (IoT), que requieren una administración local más eficiente. Por ejemplo, en sectores como los de fabricación, telecomunicaciones, automoción e, incluso, en la administración pública.

Si este tipo de centros de datos se diseñan y configuran adecuadamente su funcionamiento proporciona muchos beneficios, como un funcionamiento autónomo que puede mantenerse si fallan otros sistemas, o una mayor capacidad de respuesta para dar servicio a los clientes que dependen de esta área concreta del negocio. Pero si no se planifican bien, estas instalaciones pueden generar riesgos para la seguridad e, incluso, provocar interrupciones de servicios críticos que podrían afectar a los sistemas. En general, para un correcto diseño, construcción y administración de estas infraestructuras hay que poner especial cuidado en ciertos aspectos de su diseño, construcción y administración:

- Diseño estructural y seguridad: aunque pueda parecer obvio, es vital para estos centros de datos contar con estructuras adecuadas para la correcta instalación de la infraestructura de servidores, almacenamiento y comunicaciones. Deben ser armarios bien aislados, resistentes, que minimicen el impacto de vibraciones internas y externas y que proporcionen una seguridad férrea frente a intrusiones. Esto es fundamental, ya que en muchos casos se deben instalar en ubicaciones en las que los riesgos estructurales y de seguridad son elevados. Por ejemplo, en el interior de instalaciones industriales, en edificios públicos o en exteriores. Lo ideal es construir estas instalaciones en salas cerradas, incluso con controles de acceso biométricos para garantizar su seguridad, pero en muchos casos se encontrarán expuestos al flujo de personas, y deben ser protegidos. También es importante aislarlos del polvo, la lluvia y la humedad.

- Sistemas críticos: otro punto muy importante son las tecnologías que mantienen en funcionamiento los sistemas, como son la energía y la refrigeración. En función del uso que se vaya a dar al centro de datos hay que estudiar con detenimiento las necesidades energéticas de los sistemas, y considerar la posible necesidad de sistemas de respaldo en caso de fallos de suministro, incluso contratando servicios de más de un proveedor. Además, la refrigeración es clave para el mantenimiento del equipo y para garantizar su durabilidad. En esto interviene un adecuado diseño de la refrigeración, ya sea activa o pasiva. Y también una correcta gestión del cableado, tanto en el montaje inicial como en las futuras actualizaciones, ya que en instalaciones pequeñas es un factor que puede entorpecer los flujos de aire, generando problemas graves de temperatura.

- Redundancia: al igual que ocurre con las instalaciones centrales de una empresa que se encargan de las aplicaciones más críticas, los centros de datos que se encuentren “en el borde” pueden necesitar sistemas de redundancia locales para garantizar su funcionamiento ante posibles desastres. Y esto concierne tanto a la infraestructura informática como a la de suministro energético, que pueden requerir sistemas redundantes de respaldo. También hay que valorar la necesidad de soluciones de software para la recuperación en caso de posibles desastres.

- Administración: otro punto importante a tener en cuenta es que los data center EDGE se pueden ubicar en lugares en los que la empresa no cuenta con personal propio. Y el equipo humano cercano a las instalaciones puede no tener la cualificación o los permisos necesarios para gestionar el funcionamiento y las operaciones de estos centros de datos. Por ello, lo ideal puede ser la implementación de una plataforma de monitorización y gestión remota, con la posibilidad de ser operada en local en caso necesario.

Cada caso requerirá una planificación, diseño y construcción particulares, adaptados a sus necesidades específicas, y antes de proceder al montaje de estas instalaciones se debe estudiar caso por caso. Pero, en general, cuidando estos aspectos se puede garantizar una adecuada resiliencia de la infraestructura remota, proporcionando la fiabilidad que se requiere en entornos críticos que se encuentran alejados de las instalaciones centrales y el personal más especializado.

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